Modernidad líquida, una reflexión hacia mi práctica docente.
La concepción de la realidad por parte de los individuos depende de la forma que cada uno la percibimos a través de nuestros sentidos y de los conocimientos que en relación con la realidad tenemos. En este sentido considero que para enfrentar y adaptarse a esa realidad son igual de valiosos los conocimientos de alguien que ha tenidos logros académicos como los de aquella persona que apenas sabe leer y escribir.
Entonces, ¿es posible aplicar ese concepto de modernidad líquida a todas las personas? Considero que sí, pero de igual forma, cada persona enfrentará a esa modernidad líquida de acuerdo a su propio contexto y se adaptará según sus posibilidades.
Hago esta consideración inicial porque si bien es cierto que estamos ante un mundo y una realidad que cambia constantemente y con ello enfrentamos una realidad poco duradera y cada vez mas difícil de predecir debido a los cambios constantes en lo económico, lo comercial, la economía, la educación y la sociedad en general; cada individuo tendrá que adaptarse de acuerdo con sus necesidades y posibilidades a esos constantes cambios.
El proceso educativo no es la excepción, de modo que, articulado con el concepto de modernidad líquida tenemos los retos que implica esa educación líquida que en principio nos obliga a revisar el concepto de educación y establece el gran reto de construir nuevos modelos para que los sujetos construyan su identidad y esto les permita controlar su futuro.
Desde mi punto de vista, la construcción de la identidad del sujeto consistía de un proceso de pasado-futuro, en el cual, a través de la educación como un proceso a lo largo de la vida y con base en las condiciones previas mediadas por la familia y la sociedad, teníamos la posibilidad de decidir qué haríamos con nuestra vida, considero que actualmente la construcción de la identidad consiste de un proceso de presente-futuro en el cual, primero habremos de adaptarnos rápidamente a los cambios que la modernidad líquida pone en el ambiente y a través de la mediación de las competencias digitales (comunicativas, sociales y tecnológicas) habremos cada uno de nosotros de establecer nuestro propio proceso educativo definiendo rutas de formación y adquisición de conocimientos a lo lardo de la vida que nos den la capacidad de enfrentar estos cambios y establecer un diálogo entre ciudadanos para vivir en sociedad.
Esta condición presenta un gran reto para mi práctica docente, pues entre las repercusiones directas; primero, debo estar consciente como persona de esta modernidad líquida y yo mismo debo adaptarme a estos cambios y establecer mi propio proceso formativo y, en segunda instancia, desarrollar competencias que me permitan mostrar a los participantes en los cursos bajo mi responsabilidad la realidad cambiante que enfrentamos y la necesidad de que desarrollen a su vez competencias, habilidades y sobre todo un razón crítica que les permita construir su identidad de presente-futuro para enfrentar esta modernidad líquida y construir su futuro.
| Ideas fuerza actividad introductoria nodo 1. |
| Mapa semántico, actividad introductoria nodo 1. |
Coincido con usted, Mtro. Luis Fernando,
ResponderBorrarEsta época denominada, por sus características, modernidad líquida nos platea retos en nuestra vida y en nuestra práctica profesional. Reconozco la importancia de que se asuman como parte de dicha modernidad y de la necesidad de adaptarse pues ello impactará en el éxito de sus prácticas cotidianas incluyendo las educativas.
En relación a que si todas las personas se están enfrentando a lo que entendemos por modernidad líquida, también coincido con usted, seguramente sí, muchas, pero, ¿todas?, ¿de qué manera, por ejemplo, en chiapas?
Su trabajo contiene un sustento teórico respecto a lo revisado en el curso e incluso se nota que se ha preparado en el tema educativo.
Muy bien.
Saludos cordiales.