Desde mi punto de vista, continúa siendo un problema a resolver del determinar cómo aprenden las personas, si bien, hay consenso en el sentido de que no todos aprendemos de la misma forma, los modelos que establecen distintos estilos de aprendizaje, son eso; modelos, en tanto que las inteligencias múltiples es otro modelo que intenta explicar en forma diferente el problema de cómo aprenden las personas.
Considero además que, puesto que todos los individuos tienen la misma estructura morfológica proporcionada por la simple pertenencia a la especie humana entonces no aprendemos de acuerdo a un único estilo de aprendizaje o con base en una única inteligencia como luego se piensa. De hecho los test´s que evalúan los estilos de aprendizaje o las inteligencias múltiples encuentran que se expresan en cierta medida todos los estilos (de cualquier modelo) o todas las inteligencias.
Con base en lo anterior, considero que no es pertinente etiquetar a ninguna persona que como resultado del test haya resultado con predominancia de algún estilo o inteligencia, puesto que al presentarse todos en mayor o menor medida, tiene un estilo para aprender conformado por la combinación de la expresión de sus diversos estilos o inteligencias, en lo que podemos entonces llamar su "perfil de aprendizaje" o su "perfil de inteligencias múltiples".
En todo caso, aprender termina siendo también un proceso adaptativo que obliga al alumno a ajustar su perfil para aprender o su perfil de inteligencias a las circunstancias que se le presentan en cada entorno de aprendizaje, independientemente de las estrategias de enseñanza que se le propongan; si no fuera así, entonces no sucedería que los alumnos aprenden con el maestro, sin el maestro y a pesar del maestro.
Otra arista de este tema es que en efecto, no podemos considerar al alumno como un recipiente que solo "recibe" conocimientos y que el proceso enseñanza-aprendizaje tiene dos acciones relacionadas pero totalmente distintas entre sí. Por lo tanto, el que enseña, tiene la obligación de establecer estrategias pertinentes y adecuadas al perfil para aprender o al perfil de inteligencias del que va a aprender.
En todo caso, aprender termina siendo también un proceso adaptativo que obliga al alumno a ajustar su perfil para aprender o su perfil de inteligencias a las circunstancias que se le presentan en cada entorno de aprendizaje, independientemente de las estrategias de enseñanza que se le propongan; si no fuera así, entonces no sucedería que los alumnos aprenden con el maestro, sin el maestro y a pesar del maestro.
Otra arista de este tema es que en efecto, no podemos considerar al alumno como un recipiente que solo "recibe" conocimientos y que el proceso enseñanza-aprendizaje tiene dos acciones relacionadas pero totalmente distintas entre sí. Por lo tanto, el que enseña, tiene la obligación de establecer estrategias pertinentes y adecuadas al perfil para aprender o al perfil de inteligencias del que va a aprender.
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