En pasadas semanas hemos tenido la oportunidad de experimentar cómo es que se
puede desarrollar el trabajo colaborativo; el primer reto que hemos enfrentado
es la conjunción del equipo de trabajo, éste puede ser por dos vías:
determinado por el asesor del diplomado; o por asociación libre. Nuestra
asesora puso en nuestras manos la formación del equipo de trabajo. Considero
que eso no fue mucho problema puesto que ya nos habíamos identificado a través
de los foros de discusión previos, las participaciones en los foros crean
afinidades que nos permitieron identificar candidatos con quien trabajar, fue
de esta forma que recibí alguna invitación para integrarme a un equipo de
trabajo, lo cual acepté con mucho gusto.
Pienso
que en general todos los integrantes del equipo mostraron disposición y
apertura para el trabajo en el sentido de que se logró una participación
activa, coherente, en la cual se aceptaron los puntos de vista de los
participantes, se consideraron las propuestas de avance de cada uno y se
asumieron responsabilidades compartidas, por un lado repartiendo el trabajo y
por el otro conjuntándolo con las propuestas de los demás de modo que hemos logrado
articular pertinentemente el trabajo encomendado en forma lógica, congruente y
coherente.
Parecería
que por ser todos asesores de cursos en línea y tener experiencia en este tipo
de trabajo no tendríamos problemas para conformarnos como colectivo de
colaboración, sin embargo, hubo quien tomó una actitud muy
negativa en la que, en primera instancia se negó a aceptar a un miembro mas
argumentando que "por experiencia, mas de tres integrantes complica el trabajo", y
mas tarde "la necesidad de estar conectados en los horarios de coincidencia de
todos". Cuando se le invitó a que dejara de lado las barreras y fuera mas
propositivo, terminó por abandonar el equipo. Pero tampoco permitió que se
sumara un compañero más. En este punto considero que el hablar con honestidad
debería ser una de las características del trabajo colaborativo y además el
mencionar con respeto al compañero que no está contribuyendo en forma positiva
al trabajo fue otra de las formas de salvar el obstáculo que encontramos en ese
punto.
En
adelante, el trabajo se construyó a partir de las propuestas y el trabajo
coordinado de todos, considero que pensando en el bien común y en los objetivos
encomendados en la tarea asignada.
Considero
también que a través de los colectivos de trabajo podemos construir
conocimientos y articular las competencias y habilidades de los distintos
integrantes del colectivo en la reconstrucción de saberes y competencias
individuales que a la vez, debemos poner al servicio del colectivo a fin de que
el trabajo colaborativo se convierta en un círculo virtuoso que nos complemente
a cada uno en forma individual pero que nos haga fuertes en la construcción de
una identidad colectiva cuya finalidad primordial será la construcción de
conocimientos y generar productos que sean de beneficio a la sociedad o el
contexto inmediato en que se desempeña cada uno de los integrantes del
colectivo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Para apoyar a la reflexión acerca de la Práctica Educativa en el siglo XXI, comparte tu opinión en este espacio.