De acuerdo con todos los aspectos que hemos venido
analizando a lo largo del diplomado, considero que es muy importante ahora
analizar cuáles son los cambios que habría que proponer en relación con la
forma en que la universidad ofrece sus servicios en este nuevo contexto sociodigital
que se presenta en el siglo XXI.
Al respecto, en relación con la vertiente andragógica
considero que se refiere a la forma en que deberá propiciarse el acercamiento
entre la universidad y sus estudiantes en principio, pero también deberá
considerarse a la sociedad en general. Hasta ahora, se ha considerado a la
universidad como depositaria de los conocimientos generados por la humanidad, en ella, se
genera conocimiento y se comparte, es la universidad responsable de analizar la
problemática social y proporcionar soluciones a tal condición. Sin embargo,
esta circunstancia ha cambiado sustancialmente con el advenimiento de la
sociedad de la información y la sociedad del conocimiento; la forma de generar
riqueza económica ha pasado de tener una base agrícola por tener una base
industrial hasta nuestro contexto actual en que está basada en conocimientos.
Pero actualmente, los conocimientos no se generar sólo en
las universidades, también se generan por la colectividad, por personas con
diversas experiencias en muchos campos del saber y que las han aplicado en la
solución a problemas de regiones y contextos particulares pero que al
compartirlos a través de la internet, se convierten a su vez en fuente de
información en principio y posteriormente en generadores de conocimientos en la
solución de problemas similares pero particulares de otros contextos; el éxito
radica en que quienes toman ese conocimiento lo usan, aplican y transforman en
la solución de sus propios problemas.
Esta condición implica que la universidad deberá cambiar su
papel de depositaria del conocimiento a administradora, gestora e impulsora de
la creación de nuevos conocimientos.
En nuestro caso particular, si bien es cierto debemos
trabajar para cambiar la forma en que atendemos a los alumnos que genuinamente
pertenecen a la generación C, no debemos olvidar que las condiciones de nuestro
país en relación con el acceso a la educación superior y a la tecnología, una
gran cantidad de nuestros alumnos son migrantes digitales por lo que es necesario
adecuar las estrategias de generación de conocimiento a estos dos grandes
grupos.
Por lo anterior, será importante impulsar las competencias
en el uso de las tecnologías de nuestros alumnos migrantes digitales junto con
nuevas estrategias metodológicas y pedagógicas para que propiciemos en ellos y
en nuestros alumnos de la generación C un pensamiento crítico, reflexivo y
dialógico que les permita hacer un análisis del conocimiento disponible, el
contexto en que se encuentran inmersos y las necesidades particulares de su
entorno que les permitan la construcción, gestión y aplicación de nuevo
conocimiento en beneficio de ese mismo entorno en que se desenvuelven.
Considero que uno de los grandes retos que tenemos entonces
como docentes de la universidad del siglo XXI es justamente comprender y asumir
esta nueva circunstancia histórica y por lo tanto fortalecer nuestras propias
competencias en la gestión y generación de conocimientos. nuestras competencias
en el uso de la tecnología, nuestras competencias en la investigación y la
innovación, el trabajo colaborativo y nuestras competencias comunicativas.
Debemos ser los primeros en aprender a aprender.
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